Del NuMu al MAC

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En los pasados meses se han levantado una serie de cuestionamientos en cuanto a las prácticas éticas del New Museum of Contemporary Art en New York.  Los reclamos que comenzaron a través de varios blogs de arte hasta alcanzar cobertura en prácticamente todos los medios tradicionales se pueden agrupar en dos.  El primero llama la atención sobre el departamento curatorial, el cual ha organizado cuatro exhibiciones en los últimos dos años de artistas representados por Gavin Brown, quien también representa a Verne Dawson,  el esposo de la curadora del NuMu, Laura Hoptman.  Los cuatro artista representados por Brown que tuvieron su exhibición individual en el museo son: Steven Shearer, Jeremy Deller, Elizabeth Payton y más recientemente Urs Fisher.  Por otra parte, el anuncio del museo sobre una futura exhibición de la colección de uno de los miembros de su junta de síndicos, el coleccionista Dakis Joannou, que será curada por su amigo y uno de los principales artistas en su colección, Jeff Koons, ha causado la más reciente ola de cuestionamientos hacia las prácticas éticas del museo.

Los paralelismos entre las actividades conflictivas que se le adjudican al New Museum of Contemporary Art y las del Museo de Arte Contemporáneo son asombrosas.  Al igual que en el caso del NuMu han surgido cuestionamientos, a través de los blogs de arte, sobre la situación conflictiva que representa el hacer una exhibición exclusivamente de obras de un coleccionista privado, en este caso Otto Reyes, arquitecto que tuvo a su cargo la construcción del costosísimo techo de cristal del museo.  Además, se cuestiona el que en menos de un año se hayan realizado dos exhibiciones de artistas representados por el mismo galerista, Walter Otero; siendo los artista Michael Linares, en el contexto de la feria de arte Circa y en la actualidad Arnaldo Roche. Este clima conflictivo que crea una gran desconfianza de parte de la comunidad hacia el museo lo agrava el que la recién nombrada directora de la institución, Marianne Ramírez, haya sido en el 2005 la protagonista de otro conflicto ético cuando se desempañaba oficialmente como cordinadora del departamento de educación del museo, aunque se le conocía entre la comunidad artística como la curadora de facto del museo.  En ese entonces el museo organizó el certamen Premio Único de Adquisición Fundación Ferré Rangel en el que el esposo de Ramírez, Edgar Rodríguez Luiggi, resultó ganador, obteniendo $15,000 como resultado del mismo.  Cuatro años después, tras su regreso como directora del MAC, vendría a estar en el centro de otra situación que involucraba un certamen que creó suspicacia entre los miembros de la comunidad artística.  Ahora se trataba de la Beca Lexus 2009, certamen del que fue miembro del jurado y en el que los tres ganadores son artistas representados por la Galería 356, la misma que representa a su esposo.

Los museos por ser espacios que reciben aportaciones económicas gubernamentales directas, e indirectas mediante exenciones contributivas a la entidad y a sus donantes, no pueden transgredir  su estatus de espacio no comercial y están sujetos al juicio publico sobre sus actividades.  Además, deben seguir los parámetro éticos  redactados por la American Association of Museums quien establece que los museos como entidades públicas se deben adherir a parámetros éticos superiores, más allá de simples parámetros legales.  Entre los parámetros que establece la AAM se encuentra el que establece que los museos se deben guiar por un ideal de transparencia en el que sus acciones se hagan de forma visible y entendible por el público, especialmente cuando la falta de transparencia pueda llevar a la institución a causar un impresión de conflicto de intereses.  Es por esto que los museos deben estar abiertos a responder cuestionamientos sobre sus actividades, para no afectar la credibilidad institucional, especialmente si existe la percepción de que el museo está cruzando la línea entre el interés público que debe defender y los intereses privados dentro del mercado del arte.  Por su parte el NuMu ha respondido a los cuestionamientos realizados por la comunidad, haciendo clara su postura institucional y abonando a un clima saludable de debate sobre cuáles deben ser las prácticas institucionales aceptables en el contexto en que vivimos.  Es aquí donde la situación de los museos deja de parecerse, pues el Museo de Arte Contemporáneo no ha dado otra respuesta más que el silencio.   Lo que no permite disipar la percepción de que existen serios conflictos dentro de la institución y atenta contra los estándares de transparencia que deben guiar las prácticas de los museos.

Algunos links relevantes sobre ambos casos:

Guidelines on Exhibiting Borrowed Objects- AAM

The NuMu Ethics story hits the NYT’s front page- Modern Art Notes

The New Museum respond- The Art Newspaper

Some Object as Museum Shows Its Trustee’s Art- New York Times

Marianne Ramírez y Miyuca La Muda: La Dedocracia Triunfa-Box Score

Lo peor y lo ridículo del 2008: Miyuca su legado con olor a pescao abombao…-Box Score

La Indigestión de la Longa- Trance Líquido

Karla Marie Ostolaza

2 comments

  1. abdiel’s avatar

    Súper de acuerdo. : ) Hay que darle seguimiento al reclamo.

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