“You aren’t bubbly or loud or happy enough”: Violencia de Género en el Mundo del Arte

Barbara Kruger

Barbara Kruger

El pasado 25 de noviembre a propósito de la celebración del Día Internacional de No Más Violencia contra las Mujeres, un grupo de bloguer@s de Puerto Rico se dieron a la tarea de publicar una serie de textos en torno a la violencia de género discursiva, sexual, física e institucional.  A lo que le llamaron La Jorana Bloggera de no más violencia contra las mujeres 2009, surgió como parte de un llamado que hiciera Firuzeh Shookoh Valle, colaboradora de Global Voices, para que se crearan esta serie de escritos solidarios.

Con esto en mente, deseo unirme a dichas voces que repudian la violencia de género utilizando sus espacios de publicación, al compartir con ustedes una noticia publicada en Art Fag City y que pone en relieve la violencia institucional que sufren la mujeres dentro del mundo del arte.  La nota publicada por Paddy Johnson recoge las denuncias de Meghann Snow quien fuese despedida de Mike Weiss Gallery, donde se desempeñó como registradora durante a penas dos días.  Snow relata como en su segundo día de trabajo Weiss, en un ejercicio de poder, le dice que él es el dueño de la galería y tiene derecho a “inspeccionarla”.  En las palabras de Snow:

“Owner of gallery Mike Weiss asks me to follow him into the back part of the gallery. I follow him. He says, “I own this gallery and I have the right to inspect you.” He ‘inspects me,’ looks at me head to toe. He says,”Can you remove your cardigan.” ( I was wearing: a Banana Republic charcoal gray cardigan, a black American Apparel tank top tucked into a silk blackdiesel skirt, with black tights and frye clean dark gray boots and my hairwas curly.) I removed my cardigan. He “inspects me” head to toe, looks at me, and then asks ”Can you pull your hair back? I want to see what you look like with your hair pulled back.” I pull my hair back. He says, “Can you let it go down? Let’s see it down again.” I do what he asks. He says “It looks better pulled back.” I got back to work.”

Luego ésta cuenta como se le pidió que se retirara a su casa, para recibir una llamada en la tarde por parte de la directora de la galería despidiéndola ya que Weiss no estaba complacido con su presentación y que ésta no era “bubbly or loud or happy enough.”

Es importante que entendamos que las mujeres no debemos ser contratadas para el deleite estético o el entretenimiento de nuestros jefes o clientes.  Que los zapatos o la cartera de diseñador no nos añaden ninguna destreza o mérito intelectual y que este tipo de parámetros para contratar o despedir a alguien representan una agresión de género y de clase.  Es hora que dejemos de asumir estas ideas y conductas como algo “normal” dentro del mundo del arte.  Toda manifestación de violencia es inaceptable y como bien dice Barbara Kruger “is the illustration of a pathetic stereotype”.

1 comment

Comments are now closed.