¿Bajo un arcoiris caribeño?

Posted on 23. Jan, 2011 by in Arte, Comentario, Reseñas

El pasado 16 de enero Pablo León de la Barra publicó en su blog Centre for the Aesthetic Revolution la versión inédita de su escrito “Put More Puerto Rico into It” que aparece en el libro Frescos.  El mismo aunque comenta sobre ciertas realidades del mundo del arte contemporáneo en Puerto Rico, también muestra grandes contradicciones y desinformación, tanto factual como del debate sobre lo que es “arte puertorriqueño” cuando se habla de identidad cultural.  Acá nuestro breve análisis:

  1. El texto comienza hablando sobre el artículo de Jay Jacobs que aparece en la revista The Art Gallery en el 67.  Nos alegra que De la Barra lograra acceso a este escrito mediante nuestra sección de Be Kind Digitalize!, sin embargo no puedo estar más en contra cuando menciona que “el panorama del arte en Puerto Rico sigue siendo bastante similar…”.  Aunque superficialmente hay cosas similares, como un mercado del arte que no se ha desarrollado por completo, hay cosas fundamentales que han cambiado.  Para empezar, los artistas en Puerto Rico hace décadas que no tienen que lidiar con el paradigma de la identidad, eso está superado y era el issue que más afectaba a los artistas entonces.  Además, nadie puede negar la diferencia revolucionaria que ha creado la existencia del internet.  Es absurdo reproducir el discurso insularista de Pedreira en la era del ciberespacio, si gracias al internet y a blogs como el de Generación Y, tan siquiera Cuba está del todo aislada, cómo es que se supone que Puerto Rico por su estatus colonial sufra un “no oficial ‘embargo cultural inverso’”.  El insularismo es solo cierto para los que lo quieren creer y para los que no saben usar google.
  2. Cuando De la Barra menciona los actos por los que fue convicto Carlos Irizarry, como la amenaza de explotar un avión si no se liberaban los presos políticos puertorriqueños, habla de ellos como un performance.  Lo cierto es que según el mismo Irizarry me dijo hace unos años él nunca concibió estas acciones como un performance, si no que fue idea de sus abogados justificarlo de esta forma para que el argumento de libertad de expresión sirviera como atenuante, para él era un gesto puramente político.  Por eso, muy a mi pesar, no me parece responsable estudiar esto como parte de la historia del performance en Puerto Rico.
  3. Recuerdan que al principio les dije que el texto tenía varios aciertos, pues aquí les van…pero ojo, curiosamente estos fueron eliminados de la versión final del libro.  De la Barra acierta cuando menciona que los museos de San Juan carecen de visión, que los directores de Circa parecían más interesado en el party y en codearse con la socialité que en el arte en sí (todos sabemos que el gancho para atraer gente a la feria era el party y la playa, pero uno no quiere ir al mismo party todo el tiempo…así que caput) y que muchos de los coleccionistas en Puerto Rico coleccionan muy poco arte local.
  4. Más abajo en ese párrafo con tantos aciertos cierra diciendo que los artistas resolverían el problema de la falta de espacios de exhibición si se pusieran a “autogestionar sus propios proyectos y espacios. Pero al parecer hace demasiado calor, y por que trabajar si se puede en vez fumar marihuana…”  ¡Vamos!  Decir que no se autogestiona porque es más facil fumar marihuana es una simplificación burda, es como cuando se decía que Manuel Alvarez Lezama debía renunciar como director de la junta de síndicos de la Escuela de Artes Plásticas por que olía perico…para ambas cosas hay razones profundas y de mucho peso que nada tienen que ver con narcóticos.  Es más, el decir que los artistas tienen que autogestionar para resolver sus problemas es como no haber pasado por Puerto Rico en los últimos 10 años, aquí el 90% de lo que se ha hecho es por autogestión y no solo en San Juan, también tenemos ejemplos en Ponce y otros pueblos.  Precisamente eso es lo que define a esta generación.
  5. Para concluir se menciona la obra de Chemi Rosado, Jesús ‘Bubu’ Negrón y Radamés ‘Juni’ Figueroa a modo de modelo, como los artistas que le ponen “Puerto Rico into It”.  Aunque los reconozco a todos como muy buenos artistas me parece que parten los tres de una estética muy similar y aunque funciona, no es lo único que es arte de Puerto Rico porque la mayoría de sus trabajos se vean “tropicales”.  Arte de Puerto Rico puede ser algo tan neutral geográficamente cómo la obra de Manuel Rodríguez y Kristine Serviá o tan colorido y autoproclamado caribeño como el trabajo de Sebastían Vallejo.  Para comprender cuán autóctonos son esos extremos y todo lo que va entre medio solo tenemos que entender que somo parte de la conversación del arte a nivel mundial, aunque las cuentas de bancos no lo reflejen.

Nota final:  En el escrito también se menciona a Fractal como uno de los blogs jóvenes e interesantes junto a Conboca, agradecemos la mención, pero como hemos dicho unas cuantas veces este espacio es parte de un colectivo de blogs, como una suerte de associate press con muchos focos editoriales.

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  • http://profiles.google.com/marinaorangina Marina Reyes Franco

    estaba buscando lo que hubiera online sobre Carlos y el incidente del avión (que tampoco fue lo único que hizo de “terrorismo” en los setenta), y encontré este link.  aunque ciertamente hay que tomar en consideración la supuesta postura original del artista y su propia visión de lo que estaba haciendo, y mencionar la situación con el abogado Marco Rigau de apelar al arte conceptual para liberarse de una sentencia más dura, no se puede -en la historia del arte- sólo considerar la versión del artista.  las relecturas de los hechos se convierten -a la larga- en algo tan importante como el gesto original (ver: la noción de acción diferida de Hal Foster). en el caso de Carlos, su versión de los hechos no está sin contradicciones, pues por un lado comienza hablando de la acción como puramente política pero también reconoce que -al no tener ningún artefacto, pero si unos cables y ropa vieja en su maleta, era una suerte de ‘dirty bomb’- era algo así como un performance.  también, las acciones previas de llamar a conferencias de prensa y hacer amenazas, por ejemplo, tienen un elemento performático muy claro. o acaso Carlos estaba planeando matar al presidente Ford? en fin, al escribir historia del arte se deben considerar varios aspectos, entre los que está la visión del artista de su propia obra, pero también cómo se entendió en el momento, y cómo se ve en el presente.