Marina y La Energía

Posted on 01. Apr, 2011 by in Arte, Entrevistas, Instituciones

En el día de ayer tuvimos la oportunidad de entrevista a Marina Reyes Franco, sobre el proyecto Nuevo Museo Energía del Arte Contemporáneo.  Marina es egresada del bachillerato de historia del arte de la UPR, en la actualidad termina su maestría en la Universidad Nacional de San Martín en Argentina y dirige La Ene.

Los que te seguimos por facebook hemos visto algunas promociones y convocatorias de La Ene. ¿De qué se trata este proyecto?

La Ene surge a partir de agosto del año 2010, a modo de crítica constructiva al sistema del arte en Buenos Aires. El proyecto surgió en conversación con mi ‘socia’ en varios proyectos, Gala Berger, quien es artista pero también tiene experiencia en curaduría y estudios en conservación de obras de arte. Actualmente, el staff cuenta con varios artistas, una estudiante de arquitectura que, de hecho, es puertorriqueña también, diseñadores gráficos y yo que tengo una formación en historia del arte. En la ciudad de Buenos Aires sólo hay un museo de arte moderno que recién abrió parcialmente luego de más de 5 años cerrado, no hay un museo de arte contemporáneo, hay mucha falta de trabajo crítico serio y de espacios para la inclusión de jóvenes profesionales en el campo del arte. Si bien hay muchos espacios, especialmente en comparación con Puerto Rico, hay problemas muy similares de innacción. La Ene cuenta con el apoyo de un mecenas que paga la renta de un local pequeño en un tipo de centro comercial alternativo que surgió hace alrededor de dos años. En estos últimos meses, nos hemos dado a la tarea de unir gente y fondos para llevar a cabo esta idea del Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo. La Ene se encuentra en el primer piso de un edificio en que hay varias galerías de arte, estudios de diseño y arquitectura, talleres de artistas, tiendas de ropa y una librería de arte. Este año, por ejemplo, tres espacios que participarán en Barrio Joven de la feria ArteBA son nuestros vecinos. Pensamos que lo más ridículo (en términos de lo grandioso que tienden a ser ese tipo de proyectos) era crear un museo – un “nuevo museo” para la ciudad, pero que no sólo se enfoque hacia ella, que no se mire el ombligo, sino que ayude a circular la obra y artistas menos conocidos (o mucho más conocidos fuera). El Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo es es el único museo dedicado al arte contemporáneo en la ciudad de Buenos Aires; es un proyecto independiente que surge de y responde a la comunidad artística, siendo en sí mismo un experimento sobre el vínculo entre el artista, las instituciones y las vías existentes de legitimación.

El proyecto busca romper con la idea de que un museo es sólo un espacio físico que guarda y exhibe obras. Nos estamos dedicando a llevar a cabo los proyectos individuales de varios artistas, entre ellos Nicolás Gulotta, Guillermo Faivovich y Leandro Tartaglia. Esa será nuestra colección. También brindamos un espacio de taller para artistas que visitan la ciudad o no tienen espacio óptimo donde viven. Nuestro primer residente fue un taiwanés que se mudó a Buenos Aires el año pasado – Hsuan Lin. Ahora se acaba de mudar al taller Nicolás Sarmiento, quien acaba de terminar el Programa para Artistas de la Universidad Torcuato Di Tella. También tenemos propuestas varias exhibiciones durante este año de artistas argentinos y de Brasil, además de servir de espacio educativo con los talleres que se estarán brindando. Algo muy importante que queremos trabajar es la falta de vínculo entre los historiadores del arte y lo que está pasando en la escena del arte contemporáneo en la ciudad. Nos consideramos un proyecto de crítica institucional desde la creación.

Hablando de la crítica y la crítica institucional en Buenos Aires, ¿hay algunas publicaciones jovenes que consideres paralelas con el proyecto del museo?

Creo que hay un consenso de que hay muy, muy poco que se esté publicando respecto a lo que pasa aquí y ahora.  Los paralelismos con Puerto Rico son bastantes, pero igual hay una falta increíble de trabajo en internet.  Es la misma historia de periodistas mayores con mucho poder, “críticas-curadoras” que también son jurados en premios, que sólo circulan por un tipo de espacio de exhibición.  Se confunden sociales y reseñas de exhibición con crítica de arte.  La crítica negativa está muy mal vista, también.  Por otro lado, hay muchas publicaciones independientes que producen los artistas y las venden en exhibiciones y librerías de arte como Purr Libros o Cobra, lugares que están muy comprometidos con los artistas y también hacen exhibiciones.  Tengo un amigo colombiano, Alvaro Cifuentes, que edita Big Sur una revista digital que me parece una muy buena propuesta sobre arte, cine y literatura latinoamericanos.  En internet, se publica sobre arte en varios espacios, tales como la revista Planta y Ramona, aunque esta última ya cesará sus números impreso.  No conozco por qué cierran esa etapa de Ramona, pero la revista en un momento fue muy importante.  Aunque ahora sigue siendo un portal de internet esencial para la distribución de información sobre muestras y convocatorias, creo que pasó su hey day, digamos.  Un crítico destacado, y que también funge como asesor de La Ene, es Claudio Iglesias.  Claudio es joven y prolífico, aunque creo que se puede correr el riesgo de ser la voz omnipresente.  También hay un blog anónimo de un tal Pato Lucas que es como el Box Score local, pero entre mi círculo no hace mucha mella.  No nos estamos preocupando por la “cultureta” que él critica, vivimos en paralelo.  Ahora acabo de pensar en un sondeo que estaban haciendo en el web de Ramona y, aunque no recuerdo la pregunta, si había una mención a un blog que se llama Mao y Lenin.  Enseguida lo busqué, pensando que iba a ser buenísimo y de repente me encontré con cosas como “esas pinturas son re de ahora” y cosas así.  Yo, que cursé la carrera de maestría en historia del arte, muy pocas veces vi a compañeros de clase en exhibiciones.  De hecho, haciendo memoria, vi a una que trabajaba en la misma galería de la exhibición y a otro compañero lo veía por ahí porque también es fotógrafo y estaba exhibiendo.  En fin, hay una separación entre los mundos académicos y artísticos que no ayuda en nada a la escena.  Yo soy la directora de La Ene porque, precisamente, soy la que no soy artista.  En mi vida social sólo conozco a una historiadora más que, obviamente, ya metimos en el proyecto de La Ene también.  Ella se llama Sofía Dourron y estará trabajando un Laboratorio de Pensamiento Local con otros compañeros de su carrera en la Universidad del Salvador, la Universidad de Palermo, la Universidad de Buenos Aires y estudiantes de mi maestría en el Instituto de Altos Estudios Sociales de la UNSAM.  El objetivo es generar discusiones, visitar más muestras y autoimponerse límites de tiempo para producir textos sobre el arte actual.

Siendo el panorama que describes uno tan parecido al de Puerto Rico, ¿Por qué decides hacer tu proyecto y establecerte en Argentina?

El panorama en Puerto Rico del que me entero por internet, mi mamá y mis amigos es mucho, mucho más deprimente.  Tal vez lo que lo salva es la facilidad con que, estando en la isla, es fácil y bastante barato viajar para entrar y salir de otros circuitos.  Aquí la gente se queja pero si van a Puerto Rico, no sé qué harían.  Aquí existen unas instituciones que, “on paper” son geniales pero están estancadas.  Por ejemplo, el Fondo Nacional de las Artes da dinero para la realización de proyectos pero su presupuesto está estancado hace muchos años y ahora dan, como le hicieron a unos amigos mios, $5,000 pesos argentinos para hacer un documental (divídelo por 4, y esa es la cantidad en dólares).  Es ridículo.  Hay un Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), que es la colección privada de la Fundación Constantini, y la Fundación PROA que, aunque no tiene colección, tiene un buen programa de exhibición y publicaciones.  Sin embargo, es notable que los dos museos o salas de exhibición más destacados de la ciudad, y también del país, son privados.  Lo que fácilmente podría ser un museo de arte contemporáneo, la colección de familia Vergez, es cerrada al público general.  Imagínate un lugar mejor acondicionado que Espacio 1414, con un bar, piano lounge y todo para recepciones, y que sólo puedas entrar a ver las obras si conoces a alguien o eres lo suficientemente importante como para que te inviten.  Entre los museos de la ciudad están el Museo de Arte Moderno que, como ya indiqué había estado cerrado y recién tuvo una reapertura – parcial – y el Centro Cultural Recoleta como intento de Kunsthalle o museo de arte contemporáneo.  No hay un interés a nivel nacional por el arte contemporáneo.  De todos modos, sí hay fundaciones y becas de investigación con  el CONICET,  que en Puerto Rico brillan por su ausencia si no ejerces una profesión relacionada al military industrial complex, básicamente.  También hay una ley de mecenazgo muy extraña.  Otro punto en que Puerto Rico y Argentina difieren es en su concepción de la educación artística.  Aquí, historia del arte es en una universidad distinta a la carrera de arte como tal, creando esa división tan grande que mencioné entre los académicos y los artistas contemporáneos.  También, la mayoría se forman en talleres y clínicas privadas con uno o varios artistas que van guiando su formación.  Existe la llamada Beca Kuitca y ahora el Programa de Artistas de la Universidad Di Tella, que es un programa piloto para la creación de un departamento de arte.  Yo, que vine aquí a hacer una maestría y que tengo tantos amigos artistas en Nueva York o Chicago haciendo sus maestrías en arte, no entendía nada.  En julio se cumplen 3 años desde que llegué a Buenos Aires, y siempre que me preguntan digo que me quedo un rato más.  Originalmente fui a estudiar a Chile pero lo encontré muy represivo, la universidad muy cara y problemática, la transportación terrible y el frío insoportable.  Me mudé aquí porque me gustó las cosas que vi cuando vine de visita y, haciendo memoria, recordé que me habían recomendado mi universidad.  Aún me queda completar la tesis, para la que de seguro tengo que viajar a Puerto Rico a hacer trabajo de campo, pero me gustaría estar acá más tiempo y ver qué pasa con nuestro proyecto.  A nivel personal, Puerto Rico tiene demasiada carga para mi ahora mismo y me gusta estar un poco alejada, pero enterada.  De aquí, me gusta la vitalidad de lo que estamos generando y quiero ver a dónde lleva.

Y por último, cuéntanos sobre la exhibición del 8 de abril Nuestro Negocio es la Colaboración: Boricuas Bestiales.

En enero empecé a hablar con Alexis Figueroa, quien se interesó en La Ene enseguida que supo del proyecto, sobre hacer una exhibición con obra que pudiera viajar desde Puerto Rico.  Nunca había trabajado con alguien que desinteresadamente fuera tan entusiasta.  Entre nosotros surgió una lista que tiene muchos de mis amigos, pero también gente que no conozco porque han estado más activos después de que me fui de Puerto Rico.  Yo usualmente regresaba a Puerto Rico por tres meses durante las vacaciones de diciembre a marzo, pero estas Navidades no fui, y el resto del año sólo veo cosas por internet.  Bueno, volviendo a la exhibición de ahora – tomé el título de la exhibición de un texto de Fran Ilich en que presenta Fragmentos del reporte anual 2010 de Diego de la Vega S.A. de C.V. en la revista El Espectro Rojo, editada por Ekaterina Álvarez Romero y Cuauhtemoc Medina.  Gala y yo estuvimos en una charla via Skype con Cuauhtehmoc en el Centro de Investigaciones Artísticas (CIA) cuando se presentó la revista y nos gustaron los planteamientos de varios de los artistas incluidos, especialmente Fran Ilich.  En el artículo se expone a Diego de la Vega S.A. de C.V. como un conglomerado mediático cooperativo trabajando bajo la agenda de que “otro mundo es posible”, con la meta de funcionalizar y generar bienes comunes; que la economía sea política y no se convierta en una empresa más que sólo busca ganancias. Similarmente, en La Ene creemos que, juntos, podemos generar proyectos de envergadura local e internacional en un espacio de discusión sobre el arte contemporáneo en la ciudad de Buenos Aires. Puntualmente, la muestra contará con la obra en pequeño formato de 53 artistas, además de la Fuente Tropical de Radamés “Juni” Figueroa, para la que haremos un evento/fiesta mañana 1ero de abril.  Originalmente pensamos que serían unos 25 artistas a lo máximo, pero hubo mucha respuesta de los artistas en Puerto Rico y otros incluso enviaron obra de Estados Unidos e Italia.  Nosotros en La Ene, actuando como una organización con bases en la cooperación, aceptamos las obras en calidad de donación para un evento de venta.  A cambio, se hará una publicación que se distribuirá en formato PDF e impreso para dar a conocer la obra de los artistas seleccionados en Argentina.  De casualidad, el concurso de pintura latinoamericana Arcos Dorados, que se lleva a cabo en la feria ArteBA incluye a Puerto Rico entre los 5 países seleccionados.  Tenemos pensado utilizar la plataforma de la feria para llamar un poco la atención sobre la producción artística en la isla.  Así conocen más sobre Puerto Rico gente que no necesariamente me conoce a mi.

 

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  • http://profiles.google.com/marinaorangina Marina Reyes Franco

    hey la exhibición es el 8 de abril!

  • Anonymous

    Debidamente editado queda :)