Radican querella de vandalismo contra Prof. Paes

Posted on 18. Apr, 2011 by in Arte, Comentario, Instituciones, Política Pública

En el día de ayer descubrimos esta carta que le envía el Prof. Fernando Paes a José Luis Ramos Escobar  decano del departamento de humanidades de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.  ¿El motivo? Una respuesta a la carta, junto con una querella administrativa, que le enviara Ramos Escobar al profesor de bellas artes por este supuestamente haber vandalizado el edificio con unas manchas de pintura que quedaron en el piso luego de una clase de Fundamento de las Artes Visuales sobre el expresionismo abstracto.

Parece que la admionistración se preocupa por mantener el look de institución mental de gobierno en el edificio por la sobriedad  y el desgaste que le reviste.  Hacer una querella admisnitrativa contra un profesor de pintura porque quedaron rastros del proceso en el piso es como hacer una querella contra un profesor de natación porque sus estudiantes ensucian la piscina.  Tenemos que preguntarnos cuál es la motivación de esta querella porque si algo sabemos es que el decano no se pasea por los pasillos de bellas artes para entrar en contacto con lo que producen los estudiantes (por qué debería importarle), así que alguien del mismo departamento tiene que haber referido la situación.  Tal vez algún(a) burócrata con rencillas personales con el profesor o con una pobre visión sobre la vitalidad que debe tener un departamento de arte.  Otra cosa nos queda clara, y es que los estudiantes al fin han encontrado una motivación para apropiarse del espacio que habitan todos los días.   Para más fotos de las ¨terribles¨ manchas vayan a la página de facebook del departamento.  Acá la carta:

16 de abril de 2011.

… en respuesta a su carta del 13 de abril de 2011.

Señor Decano Ramos Escobar,

Primeramente agradezco la oportunidad de apertura de un dialogo intelectual hacia las

artes visuales que, a pesar suponemos debiera ser parte de las gestiones del decanato de

humanidades, es la primera vez que ocurre. Menos intencional que necesario pero no

menos importante.

Su carta hace referencia a una supuesta vandalización de mi parte hacia el Edificio de

Bellas Artes, que dio paso a una querella por daños a la propiedad, en un evento ocurrido

durante mi clase de Fundamentos de las Artes Visuales I el sábado, 9 de abril de 2011. La

violación la describe como: “manchas de pintura en el piso del pasillo y la pared frente al

taller de pintura” en el Edificio de Bellas Artes.

Usted cita el Reglamento de Talleres donde observa:

1. Ningún estudiante podrá sacar equipo de los talleres sin la debida autorización.

2. Cada estudiante es responsable por el orden y limpieza de los talleres, baños y

áreas circundantes.

3. El profesor velará porque sus estudiantes dejen el área de trabajo limpia y en

orden.

Pienso que no he incumplido con el Reglamento anterior por las siguientes razones. La

primera es que dí la autorización para que sacaran sus pinceles y sus canvas del salón de

pintura (no sabía que era un crimen); la segunda el ambiente posterior a la clase estaba

limpio, despejado de cualquier desorden con los materiales recogidos y guardados y

tercero el pasillo y taller estaba recogidos, no hubo ningún evento en el baño que sepa. Es

importante resaltar aquí que no considero manchas de pintura en el piso de un edificio de

artes plásticas como algo “sucio” pero luego expandiré ese concepto.

Lo siguiente en su misiva reza para que no entremos en los pormenores del ocurrido e

insta a que yo, con mis estudiantes, limpiemos el 16 de abril, el área donde ocurrieron las

manchas de pintura, removiendo cualquier resquicio de pintura del piso y pared.

Discuerdo de Usted, pienso que es una gran oportunidad y muy enriquecedor entrar en

estos pormenores y debatirnos intelectualmente extendiendo el debate a la comunidad

por lo que me interesa hacer pública nuestra controversia.

Para empezar dicha discusión, quisiera reiterar de que si me hubiese consultado antes de

hacer la querella le hubiese explicado que tales manchas eran el resultado de un proceso

creativo descrito en el silabus del profesor como un ejercicio de pintura en grandes

formatos (más de 6 pies a lo largo y ancho) teniendo a Jackson Pollock y los

expresionistas abstractos como principal referencia. Dicho ejercicio consta en al menos

tres de los silabus de los profesores que impartimos dicho curso. Es importante para la

experiencia sensorial y conceptual de los estudiantes el formato grande para que puedan

experimentar y entender los postulados del movimiento expresionista abstracto y para su

propia formación personal universitaria y artística. Las pinturas de Pollock eran

elaboradas directamente en el piso y este factor es justamente lo que hace de Pollock una

importante referencia a la pintura contemporánea en su rompimiento con la perspectiva

euclidiana. En un ejercicio de matemática simple, un espacio de 40’ X 20’ no pueden

caber más de diez estudiantes con sus canvas de 6’ X 6’ por lo tanto parte de la clase se

trasladó al pasillo del edificio de arte. No es la primera vez que eso ocurre, de hecho el

semestres pasados “manché” varias veces el piso del taller de pintura y del pasillo del

edificio. Como todo en la vida, las manchas desaparecen o dan paso a “nuevas” manchas

en un eterno heracleitismo.

Consideremos que ese no es el punto y que seguimos teniendo las manchas en el piso,

que supongo, es lo que le incomoda. Pienso que posiblemente después de esa

elucubración yo puedo entender mejor toda la represión hacia actividades artísticas

visuales como las “Pintatas” en los banquitos de la Plaza Antonia y las que varios de

nuestros estudiantes fueron agredidos por la fuerza de choque frente a la Biblioteca donde

se “manchaban” el piso. Cuántos significados, cuánta vida se proyectaba en aquellos

banquitos que luego fueron cobardemente cubiertos con el color de la intolerancia y

represión.

Señor decano, quizás nuestras concepciones del arte disten significativamente y le

explico sin demora.

Creo que tenemos un problema en la esfera de la estética y la semiótica:

Empecemos de nuevo con la definición misma de la mancha, que Usted la cataloga en su

comunicado como algo que podría atentar en contra de “mantener un ambiente de trabajo

en armonía”. Pensemos y repensemos el lugar de los hechos. El Edificio de Bellas Artes.

¿Cuántos significantes y significados existirán en dicho lugar? ¿Una mancha de pintura

en una escuela de arte significa lo mismo que en un edificio de ciencias o de derecho?

Quizás estos cuestionamientos le parezcan obvios o básicos, pero no lo son. Le cuento

una anécdota: En ese mismo grupo de Fundamentos I, a principios de semestre, en el

calor de las discusiones teóricas, un estudiante me reta diciendo que éste no le parecía un

edificio de arte, y que cuando llegó por primera vez al edificio pensaba estar perdido, que

se había equivocado de dirección. En el vaivén de las cuestiones de significantes y

significados les pregunté qué les transmitía ser el edificio de Bellas Artes y la mayoría

señaló que parecía un Edificio de Botánica. Me quedé pasmo. Entonces pasé al ejercicio

de cómo visualizaban a un edificio de artes y las imágenes eran opuestas a la realidad, se

imaginaban un sitio lleno de paredes y pasillos pintados, vivos y con imágenes variadas.

Entonces en otra clase de un grupo más avanzado les lancé la pregunta de porqué no

hacían arte en los pasillos o paredes del edificio que siempre están vacíos… varios me

contestaron que temían las represalias o los regaños y otros me decían que al día

siguiente sus obras iban a estar en el zafacón o pintados por encima (como ya ocurrió) y

por eso no hacían nada. Les dije entonces que lo normal en un edificio de arte es que

existan manifestaciones artísticas de las más variadas índoles en todos los lugares

posibles incluso en los baños.

La realidad es que el Edificio de Bellas Artes parece un edificio fantasma, vacío de

contenido, como un libro sin texto, como un marco sin obra, un teatro sin actores…

Y eso afecta la productividad y formación de nuestros estudiantes. Quisiera resaltar, de

igual forma que Usted, la meta numero 8 del Plan de Visión 2016 que dice “se mantendrá

instalaciones y espacios que promuevan la labor intelectual y creativo” Un ambiente

como lo que tenemos actualmente, con sus paredes vacías y pasillos muertos, no añade en

nada a esta visión.

¿A qué se debe esto?

Lo esperado en un edificio de ciencias es que las pizarras estén llenas de fórmulas, de

experimentos múltiples, que estén tan llenos de anotaciones que repasen las paredes del

aula y invadan las mentes brillantes. Lo esperado en un edificio de artes es que exista una

invitación constante a la creación, a la intervención artística, a las manchas, líneas,

dibujos e intercambios constantes entre estudiantes y profesores, se espera que esa

creatividad no sea restringida solo a “las cuatro paredes del taller” (ref. Bauhaus).

No es lo que tenemos en Bellas Artes, pasillos brillados con cera, pisos limpios a

manguera de presión, como si fuéramos un Mueso de Arte; restricciones exageradas de

uso y talleres cerrados, paredes inmaculadamente “protegidas” sin ninguna obra (vacías)

parecen querer aniquilar la semilla de la creatividad, del estimulo y la curiosidad, del

atrevimiento y la esperanza, hace de nuestro Edificio un edificio de ciencias (en

apariencia) pero estéril cuanto a la creación se refiere.

¿Dé dónde viene esa dictadura estética?

En las escuelas de arte que he frecuentado alrededor del mundo, incluyendo algunas de

las más importantes, sin querer mencionar nombres, en los pasillos del ala de pintura era

difícil ver el “blanco” de la pared. Murales sobreponían murales, y se trasformaban en

transmurales a veces mutantes por las innumeras capas de pintura, estudiantes pintaban y

dibujaban en los pasillos cuando en los salones se daban clases. Claro, habían espacios

neutrales como las galerías de arte por obvias razones pero infelizmente no es el caso de

nuestros pasillos muertos.

Una de las observaciones de la consultora de la Agencia Acreditadora NASAD que nos

visitó en septiembre de 2009, era la poca obra de arte visible en el edificio y eso que nos

esforzamos por “llenar” todos los pasillos (artificialmente) con obras de estudiantes antes

de la visita. Ella nos dijo que los trabajos de los estudiantes y el ambiente artístico de la

escuela son dos de los criterios más importantes para medir la eficiencia del currículo.

Posiblemente Usted no considere importante nuestra acreditación pero le digo que es el

pasaporte para competir por importantes fondos externos federales en el área del arte,

principalmente después de que la Escuela de Artes Plásticas de San Juan lograra la

acreditación de NASAD..

Pero consideremos que estos no son argumentos suficientemente fuertes para que Usted

considere una mancha en el piso como algo más que una violación a la propiedad pública.

Volvamos entonces a la dialéctica de la mancha.

Cézanne, considerado padre del arte moderno, decía que la mancha era el factor decisivo

en una obra de arte. En sus cuasi paisajes la figura iba poco a poco desapareciendo para

dar protagonismo a la mancha. A partir de sus manchas fue posible el surgimiento de la

pintura abstracta y por consiguiente todos los movimientos modernos.

Una mancha, entonces, puede significar cosas distintas en lugares distintos, puede

incomodar pero también estimular los sentidos. Las manchas en el piso significan

actividad, son registros de que algo pasó y una invitación. Una invitación a romper el

silencio, a conquistar espacios, a hacer arte.

Como humanistas e intelectuales, antes de entrar en la esfera jurídica a causa de una

mancha, deberíamos concentrarnos en la esfera teórica y sacar provecho de la discusión

para beneficio de nuestros estudiantes y de nosotros mismos. Al final, ¿No es esta la

finalidad de nuestros quehaceres académicos?

Si nada de eso le convence, he decidido darle sentido a la mancha y, con mis estudiantes,

hicimos en el día de hoy una intervención conceptual a las manchas del piso y pared. Una

estudiante de otra clase pasó, miró el resultado, y dijo: “wow, esto sí me motiva a hacer

cosas” Entonce pensé… ya surtió efecto. De esto se trata el arte, señor decano.

Muchas gracias,

Prof. Fernando Paes

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  • Vladimihr

    Es muy cierto pero que carajos sabe un tonto d arte? Y muhco mas aun, que sabe un tonto que obtiene una posicion por amiguismo y politiquerias mas que por merito justo? Pinten hasta el techo, que me gustaria ver como un estupido critica que los estudiantes pinten el techo pero habla mucha mierda impresionado por la pintura en la capilla sixtina, como para aparentar saborear el arte….

  • Raul

    estoy orgulloso de ser parte de esa clase y de tener a Fernando Paes como profesor! :D me encanta como ataco el asunto y dio su punto!

  • Desrey

    ai bendito, pero que es? Alguien le mancho una de los tiestitos a Brenda A. y hubo un breakdown menopausico? Pintan adentro se quejan de intoxicacion, pintan afuera se quejan de manchas; siempre ha sido asi, y ahora peor que quiere’n’ hacer el departamento parecerce al balcon de mi abuela (de verdad, no more pink green n grey).

    Parece toda la situacion media ridicula… Vamos a tener capacidad gente, y si a alguien no le gustan las cicatrices de guerra, pues que haga una contrapropuesta (a la Rauschenberg y su “Erased de Kooning drawing”), como es normal en otras academias, y meta mano. Cada artista tiene el derecho a explorar una idea y su expresion, y la localizacion/condicion en la cual surge esa idea/expresion tiene que ser considerada para que sea eficiente y apta su lectura.

    Si en las clases de fundamentos (que la misma directora antes daba, no se si todavia) se intenta exponer la importancia de la localizacion de la obra para su interpretacion, se deberia entonces captar lo que hay detras de esta expresion y hacer una contestacion dentro del ambito intelectual y creativo del mismo departamento, sea por medio de un foro, o de cualquier manera (como una contestacion o discucion creativa sobre el rol del arte en la definicion del espacio publico/privado y el derecho al artista a la apropiacion de ello).

    En verdad, hay que elevar el discurso y la capacidad dentro de la institucion para ello. Alomejor con estas iniciativas del prof. Paes se estimulara a una reflexion de cuales son los verdaderos problemas del departamento, la facultad, y la academia que se esconden detras de todo este bochinche burocratico. Esto es la Universidad de Puerto Rico, hay que actuar como ello, y como ex alumno me parece bochornoso ver todo esto play out. Parece a alguien que le dijeron algo que no queria oir y fue a donde big brother a quejarse. Una querella por manchas de pinturas, o como ellos dicen: “vandalismo”? que es esto, el siglo XX?

  • Mari Mater

    Saludos. El edificio no esta diseñado para talleres de arte. Talleres con aire acondicionado, para studio de pintura, es un problema de un diseñdor que no se le ocurrió hacer una investigación sobre quien lo usarían. Además, de serios señalamientos de las prácticas de salud.

  • Osermini

    Profesor Fernando Paez,lo felicito por su carta en la que explica lo que es arte no importa la modalidad pero temo que al que fue dirigida sus gringolas le impiden ver y pensar. Saludos.

  • Ivangirona

    Saluos Paes: Que lio mano por estupideces de nuestra practica. Que lastima que la Universidad “del pais ” tenga unos directores y lideres cortos de vision que se sienten amenazados por el conocimiento y el ser pensante junto con sus ejercicios de intelecto ya que vayan a ser artistas o no los estudiantes esto estimula su pensar y logra que cuestionen el porque. Es increible que personas como esta esten en poder, ya sea cual sea la forma en que llegaron , pero se dan cuenta el el verdadero poder esta en pensar y adquirir concocimiento y por ende obstruyen cualquier cosa , persona o actividad que ellos entiendan puedan perjudicarles su falsa seguridd de que tienen el poder.

    Que le vamos a hacer? si jugamos su juego con sus reglas y ganamos nos acusan de hacer trampa y si jugamos su juego a lo nuestro nos acusan de hacer trampa jejejejejejeje la verdad es que nunca perdemos, solo es una victoria mas de hacerlos que brinken y salten y lloren … yo entiendo que sea como sea aun en su ejercicio de clase logro lo que se supone que logre el arte , una reaccion, inquietar, apelar a los sentidos ya sea de gsto o disgusto e hizo que alguien reaccionara a ello asi que felicidades.

  • Amrivera73

    Paes, lo felicito! es muy cierto que cuando los grandes poderes de las esfera politica se sienten atacados por unas manchas en el piso, que mas que eso representan el alma de un salon de arte, es por que la ignorancia los ataca despidadamente. El ambiente en un taller de arte debe invitar al movimiento creativo y a al experiencia sensorial de los estudiantes. La accion de pintar, experimentar y conceptualizar es parte de un proceso creativo que no debe ser limitado ni coartado de ninguna manera.